Música

Dillom revela qué hay detrás de La nueva violencia: Su disco más provocador

¿Quién se dejaría tatuar por el rapero argentino? Más de 10,700 fans dijeron que sí para ser parte de su nuevo video musical.
Dillom cantando
Dillom está presentando su nuevo disco “La nueva violencia”Cortesía

Más de 10,700 personas se apuntaron para dejarse tatuar por Dillom. El rapero argentino las convocó para que formaran parte del video de Cocodrilo, uno de los catorce tracks —interludio incluido— de su reciente disco, “La nueva violencia”.

Fue tan avasalladora la respuesta de los fans, que el bonaerense de 25 años tuvo que echar mano de otros profesionales de la tinta para tatuar a las víctimas. El resultado fue una animación en la que cobraron vida los diseños en la piel de sus seguidores. Ninguno sobresale por su perfección o profundidad semántica. Entre ellos hay una boca que vomita, un reloj despertador destrozado un martillo, un hot dog que simula masturbarse, una nariz con el tabique roto y la frase: “Yo soy la estrella de mi propio escenario”, que es parte de la letra de la canción del artista sudamericano.

En el minuto con 17 segundos de Cocodrilo, uno de los tatuados reconoce entre risas: “Esto es lo peor que me hice en la vida”. Le pregunto al artífice del proyecto por quién se hubiera dejado arruinar el cuerpo. Dillom me devuelve una sonrisa en la que brillan sus grillz. “Mis estándares no son tan altos. Como verás, tengo un jugo tatuado en la cara, así que tampoco tengo muchas exigencias. Me hubiera dejado tatuar por cualquier persona o situación que me diera gracia”.

El pogo es todo menos violento

Dillom viendo a la cmara
Dillom acaba de presentarse en House of Vans.Cortesía

Disponemos de pocos minutos para conversar antes del show que dará en la House of Vans. Cuando llegué al recinto, me tuve que abrir paso ante una fila de fanáticos que se extendía hasta el final de la calle. La gente de seguridad tuvo que pedirle a los chicos que cortaran en dos la línea para que un camión materialista pudiera llegar hasta un edificio en construcción situado a un costado. Obedecieron con una civilidad inexplicable para los estándares de los portazos de otros tiempos. Le pregunto entonces —a propósito del mosh pit que seguramente se armaría horas después— cuál es la nueva violencia. Así como el título del álbum que produjo Fermín Ugarte.

Dillom expresa: “El pogo es cero violento. Te diría que es lo menos violento de todo. Es lo único que nos congrega y nos une por un rato en un mundo en el que se perdieron las concesiones y los acuerdos. El pogo es algo lindo; disfrutar de un recital todos juntos es algo lindo. Creo que la violencia está más en el individualismo, en separar a la gente”.

Es muy breve nuestro encuentro. Solo unos minutos. Escucho preguntar a una de las personas que trabajan con él cómo se encuentra, y el músico le responde que mucho mejor. Anoche cenó unos tacos de rib eye acompañados de algunos tragos y le hicieron cortocircuito en el estómago.

Pero con todo, además de los momentos del humor negro que distingue al argentino, “La nueva violencia” también exhibe unas costuras emocionales de gran complejidad. En Souvenir, canta: “Es tan grande el vacío que nadie lo puede llenar”. Cuando la escuché por primera vez, vino a mi mente la imagen de la tapa: unos muñecos de Playmobil celebrando que una muñeca Barbie baile en un tubo, mientras un niño de carne y hueso observa la escena desde la ventana de lo que parece una torcida casa de muñecas. Una fotografía con la misma cantidad de elementos infantiles como de razones para que no los vea un menor.

Dillom dando un concierto
Dillom se ha distinguido por su humor negro y talento musical.Cortesía

¿Con qué intentas llenar tus propios vacíos? le pregunto. Dillom responde que con alcohol, comida, relaciones casual, usando el celular un rato… (risas). “Trato de equilibrar todo eso. Intento tratar bien a mi mente y darme ciertos gustos. Después de tener una vida tan agitada, intento contrarrestar eso con meditación, masajes, ir a la psicóloga, salir a caminar y ese tipo de cosas, como para tener un equilibrio”.

Llama la atención que en Minas diga que le gustaría tener un Shazam de minas —a propósito de la fila de gente esperando por entrar a la House of Vans, donde más de la mitad son chicas a las que seguramente les gustaría por lo menos saludar a Dillom—, porque no parece que alguien como él necesite romper el hielo con una desconocida. “Sí, pero eso a veces es contraproducente, porque ya no me puedo acercar a cualquier persona a hablarle, porque están todos mirándome a ver qué hago o qué digo”, asegura. “Y no es por creérmela, pero mi presencia puede ser avasallante si me le acerco a alguien así como si nada. Puede resultar incómodo para ambos”.

Por curiosidad le preguntamos a Gemini quién es Dillom y respondió que un rapero. Parece insuficiente. En “La nueva violencia” hay hip hop, sí, pero también punk, funk y música electrónica. Pero, además, Dillom es músico, aunque él diga que no.

“Soy músico porque hago música, pero me gusta más considerarme un artista o un autor. Siento que la palabra músico encierra cierta destreza que no considero tener. A la hora de hacer música o tocar un instrumento, no considero que sea mi fuerte. Mi fuerte está en la creatividad, en expresar algo, en contar historias y transmitirlas a la gente”.

Pero es sabido que toca el bajo. Uno de sus bajistas favoritos es Dee Dee Ramone, cuenta, porque tocaba a toda velocidad. Lo que no dice es cuál es su marca favorita de bajos. “Porque no me están dando dinero”, explica. “Cuatro cuerdas. Nada de boludeces”, acota.

Dillom y su conexión con el bajo

Dillom en House of Vans
Dillom es un artista cuyo fandmon no duda en dejarse tatuar por él.Cortesía

Hay una broma muy popular que afirma que el bajo nunca se escucha. Pero en sus discos (y en lo que escuchamos en la prueba de sonido, mientras aguardabamos por conocerlos) el artista logra que el bajista del grupo se escuche. “El bajo siempre está muy al frente. Como tengo una educación desde ese instrumento, siempre es algo que me interesó que resalte; a veces hasta arranco a componer desde ahí. Yo empecé siendo bajista, pero de repente me tocó estar al frente y ser la cara de la banda, cosa a la que no estaba acostumbrado, pero fui aprendiendo a hacerlo” asegura.

Hace tiempo se hizo viral el video de Javier Milei cantando Panic Show, de La Renga, junto a su propio grupo de rock. La respuesta del trío de Mataderos ha sido marcar distancia del presidente, al que calificaron como “un disfrazado de amigo” que usurpaba su tema con fines políticos.

Le preguntamos a Dillom acerca de la vez que en 2024, en el festival Cosquín Rock, le cambió la letra a su versión de Sr. Cobranza para nombrar al ministro de Economía de Milei, Luis "Toto" Caputo, en vez de a Domingo Cavallo, que es quien originalmente menciona la canción. Dillom otra vez muestra los grillz. “Yo hablaba de Caputo, un pibe que iba conmigo a la secundaria”. Ya lo dijo antes: lo suyo es la creatividad. Así sea para inventarse cómo tatuar a sus fans en un video o responder a una entrevista.